Desde el inicio de la humanidad, la Luna ha sido contemplada como un símbolo de transformación, intuición y poder invisible. Su luz suave guía las mareas, influye en los ciclos de la naturaleza y refleja los ritmos internos del alma humana
Desde el inicio de la humanidad, la Luna ha sido contemplada como un símbolo de transformación, intuición y poder invisible. Su luz suave guía las mareas, influye en los ciclos de la naturaleza y refleja los ritmos internos del alma humana